I.1.2 Gastroscopia

Dra. Ana Echarri Piudo
Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol

 

INTRODUCCIÓN

La endoscopia digestiva alta o gastroscopia permite explorar el tubo digestivo desde la cavidad oral hasta la segunda porción duodenal.

Para su realización se utiliza un videogastroscopio de visión frontal con un amplio ángulo de visión (entre 140 y 150º para los endoscopios más recientes), pudiendo encontrar, en los últimos modelos, un sistema de imagen en vídeo de alta definición (1,4 millones de píxeles)1,2.

Los gastroscopios de calibre estándar utilizados en la práctica diaria tienen un tubo de inserción con un diámetro externo menor de 10 mm y un canal de trabajo de 2,8 mm que permite la inserción del material de trabajo de uso habitual como pinzas de biopsia, asas de polipectomía o agujas de inyección (fig. 1). Para determinadas situaciones específicas se dispone de modelos especiales como el gastroscopio terapéutico con un canal de trabajo de 3,8 a 4,2 mm, necesario para la colocación de prótesis (fig. 2), el gastroscopio de doble canal (al menos con un canal de gran calibre), que permite la inserción simultánea de dos materiales de trabajo (fig. 3) o el gastroscopio de calibre fino o pediátrico, muy útil en el franqueo de estenosis, con un diámetro de tubo de inserción de 5,8 a 8,5 mm y un canal de trabajo de 2,2 mm3,4.

 
FIGURA 1. Gastroscopio estándar. Dimensiones de tubo de inserción y canal de trabajo.

FIGURA 2. Gastroscopio terapéutico. Dimensiones de tubo de inserción y canal de trabajo.

FIGURA 3. Gastroscopio de doble canal con inserción de dos materiales de trabajo.
 

PREPARACIÓN DEL PACIENTE

El endoscopista tendrá en cuenta aspectos esenciales y generales a todos los procedimientos como el consentimiento informado del paciente o la sedación para la realización de la prueba que no se contemplan en esta obra5,6.

El paciente debe acudir en ayunas de 8 horas y sin fumar. Si es portador de dentadura postiza, esta será extraída antes del procedimiento.
El sujeto se coloca en posición lateral izquierda con un cojín bajo la cabeza, y con la barbilla inclinada hacia el pecho, lo que facilita la entrada del endoscopio. Se colocará un protector bucal entre los dientes para proteger el endoscopio1.

La utilización de anestesia tópica faríngea puede facilitar la entrada del gastroscopio al inhibir el reflejo nauseoso7.

 

TÉCNICA

El endoscopio se introduce generalmente bajo visión directa hacia el esfínter esofágico superior; en este momento, el paciente es invitado a tragar, facilitando con un leve empuje la entrada en el esófago.

      1. El procedimiento comienza con el examen cuidadoso de la mucosa del esófago, mientras el gastroscopio va introduciéndose lentamente hacia esófago distal y la unión esofagogástrica atravesando el cardias hacia el estómago. La unión esofagogástrica se corresponde con la línea de transición o línea Z, donde se observa el cambio de mucosa esofágica (plana y rosada, correspondiente con epitelio escamoso) a mucosa cardial, de un color más oscuro hacía un tono anaranjado. El cardias es el segmento corto de estómago que rodea la unión gastroesofágica.

    2. El examen del estómago conlleva una secuencia sistemática de maniobras las cuales permiten la visualización de todos los segmentos gástricos, incluidas las áreas que permanecen escondidas durante el avance del endoscopio. Es preferible examinar el estómago después del examen duodenal para evitar la excesiva insuflación gástrica.

    3. El avance hacia el duodeno se consigue introduciendo suavemente el gastroscopio, siguiendo la curvatura mayor gástrica mediante un movimiento de rotación de 60-80º en sentido horario y un desplazamiento inferior hasta enfrentar el piloro y sobrepasarlo con una ligera presión. La insuflación, junto con leves movimientos de entrada-retirada, permite la visualización del bulbo duodenal; el desplazamiento hacia la derecha del endoscopio, rotándolo 90º en sentido horario, permite franquear la rodilla duodenal y alcanzar la 2ª porción; la rectificación del endoscopio mediante un movimiento de retirada con un giro de 120-180º en sentido horario permite el avance del mismo hacia el duodeno distal. A partir de la rodilla duodenal, se pueden observar los característicos pliegues duodenales circulares y regulares, permitiendo en los gastroscopios de alta definición la visualización de las vellosidades mucosas características. La papila duodenal con la desembocadura de los conductos biliar y pancreático se localiza en la cara interna de la segunda porción duodenal, siendo generalmente reconocible por el característico pliegue vertical, aunque suele ser necesaria la utilización de un endoscopio de visión lateral o duodenoscopio para su correcta exploración.

    4. Tras la exploración duodenal, el gastroscopio se retira al estómago, observando toda la circunferencia de antro y cuerpo gástrico mediante la rotación del gastroscopio sobre su eje. Con el gastroscopio en su posición normal, la cara anterior del estómago se corresponde con la parte izquierda de la imagen y la posterior con la derecha, apareciendo la curvatura menor gástrica en la parte superior de la imagen y la curvatura mayor en la inferior. El antro se caracteriza por la ausencia de pliegues gástricos, propios del cuerpo gástrico.

    5. El fundus gástrico debe examinarse mediante la maniobra de retroversión. Esta se realiza a partir de la posición del gastroscopio en la zona medial del antro, flexionándolo hacia arriba a la vez que se avanza hacia el píloro, permitiendo la visualización de la incisura angular y curvatura menor. Con la retirada del endoscopio desde esta posición manteniendo un giro de 180º en sentido antihorario, penetramos en fundus en vía retrógrada, examinando con facilidad la vertiente gástrica cardial y el fórnix gástrico.

    6. A partir de aquí, se retira el endoscopio hacia el esófago, tras aspirar aire y fluidos gástricos, evaluándose adecuadamente el esófago proximal en la retirada8,9.



 

BIBLIOGRAFÍA

1. Classen M, Tytgat G, Lightdale C, editors. Upper Gastrointestinal Endoscopy. In: Gastroenterological Endoscopy. 2nd ed. Stuttgart: Thieme; 2010.
2. Classen M, Tytgat G, Lightdale C, editors. Advanced Imaging in Endoscopy. In: Gastroenterological Endoscopy. 2nd ed. Stuttgart: Thieme; 2010.
3. Cotton P, editor. Pediatric Gastrointestinal Endoscopy. In: Advanced Digestive Endoscopy: Practice and Safety. Melbourne: Blackwell Publishing; 2008.
4. Cotton P, editor. Endoscopic Equipment. In: Advanced Digestive Endoscopy: Practice and Safety. Melbourne: Blackwell Publishing; 2008.
5. Classen M, Tytgat G, Lightdale C, editors. Informed Consent for Gastrointestinal Endoscopy. In: Gastroenterological Endoscopy. 2nd ed. Stuttgart; Thieme: 2010.
6. De la Morena E, Cacho G, editors. Sedación en Endoscopia Digestiva. Barcelona: Edimsa; 2011.
7. Bordas JM, Herráiz M, Brullet E, editors. Utilidad de la anestesia tópica faríngea en endoscopia digestiva alta. In: Actualizaciones en Endoscopia Digestiva 1. Barcelona: Edimsa; 2012.
8. Cotton P, Williams C, editors. Diagnostic Upper Endoscopy Techniques. In: Practical Gastrointestinal Endoscopy. The fundamentals. 5th ed. Melbourne: Blackwell Publishing; 2003.
9. Vázquez JL, editor. Endoscopia digestiva alta. In: Endoscopia digestiva. Diagnóstica y terapéutica. Madrid; Editorial Medica Panamericana: 2008.

 
 

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